Durante el último año Carmen Weigel invirtió más de $5,000 dólares en programas de dietas y ejercicios para bajar de peso. Esa cantidad no incluye los $8,000 dólares o más que gastaron en medicamentos tanto ella como su marido durante la misma temporada. Sin embargo, ella asegura que nunca perdió una sola onza.
“Me la pasé de dieta en dieta y haciendo ejercicio por la mañana y por la tarde — nunca perdí una sola onza”, lamentó Carmen.
El problema es que hace siete años a Carmen la diagnosticaron con la enfermedad de tiroides y desde entonces no ha podido controlar su peso. Su médico le recetó una prescripción de por vida que hasta hace un año le había ayudado a sobrellevar su enfermedad. Sin embargo, desde hace un año el medicamento ya no la ha ayudado.
Carmen fue a ver una especialista y como resultado estuvo en la multitud de programas de dietas y ejercicios que la dejaron desilusionada.
“Para cuando me introdujeron a Relìv, la verdad, me dije a mí misma, un producto más, un producto menos — que más da”, confesó.
No obstante, los resultados que obtuvo la hicieron cambiar de parecer casi de inmediato.
“Al día siguiente noté que tenía más energía y que mi apetito ya no era igual,” compartió la Master Afiliada. “Ya no me la pasaba viendo el reloj para ver a que hora me tocaba comer”.
Su marido también empezó a sentirse con más energía y menos problemas de salud. Ahora, la pareja espera realizar un negocio viable compartiendo sus experiencias y ayudando a otras personas.
“Si algún día ya no tuviera forma de pagar por mi Relìv, vendería mi casa. Nada me quita mi Relìv”, acertó Carmen.