Evitar el Plan 40/40
Christian House, Embajador Bronce, fue educado
para enfrentar la vida de manera poco tradicional, así que en lugar de ir a la Universidad, buscó otras opciones al terminar la preparatoria, que incluían la música, el ministerio y viajes como misionero, comenta su padre, Max House, Embajador Presidencial Plata.
Antes de iniciar en Relìv,...
Evitar el Plan 40/40
Christian House, Embajador Bronce, fue educado
para enfrentar la vida de manera poco tradicional, así que en lugar de ir a la Universidad, buscó otras opciones al terminar la preparatoria, que incluían la música, el ministerio y viajes como misionero, comenta su padre, Max House, Embajador Presidencial Plata.
Antes de iniciar en Relìv, Christian ya había trabajado arduamente en otra empresa de mercadeo en red con poco éxito. Después de eso, comenzó a trabajar en la construcción y como capitán de meseros. Aún así, acumuló una deuda de 20,000 dólares.
Christian había mostrado poco interés en el negocio de su padre, hasta que un día éste estratégicamente dejó un cheque que había recibido de Relìv por $6,700 dólares, donde sabía que su hijo lo vería. “Captó su atención”, dice Max. “Le pregunté a Christian si quería seguir en el plan 40/40; es decir, trabajando 40 horas a la semana durante 40 años para otros. Al día siguiente me llamó y me dijo que le iba a dedicar cuatro años a Relìv, como si asistiera a la Universidad”.
Christian tomó el compromiso en serio.”Tenía una actitud de tiempo completo y mi negocio empezó a despegar”, comenta Christian. “Mi meta consistía en ganar $1,500 dólares al mes después de trabajar dos años. Pero a los dos años, ya estaba ganando $5,000 dólares al mes y finalmente había terminado de pagar mis deudas, así que renuncié a los demás empleos”.
“Tengo el futuro por delante”, dice Christian. “Trabajar duro para mí, tal como trabajé duro para otros, me liberará de por vida. Cuando veo a los demás adoptar el plan 40/40, les digo que hay una mejor forma de vivir”.
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